Dos de cada diez series de televisión en España se produce con horas 'extras' -(por encima de las 40 horas semanales) de los equipos técnicos que participan en la grabación. Una cifra que supone alrededor de 675.000 horas anuales "no pagadas", tal y como ha señalado el sindicato de Técnicos Audiovisuales y Cinematográficos (Tace).
El ex jurado de "OT" Risto Mejide ha conectado en directo esta mañana con 'El programa de Ana Rosa' para hablar sobre el estreno hoy de su nuevo espacio diario 'G-20' en Telecinco (21:45 horas).
Telecinco respira despues d elos calores veraniegosw. Ana Rosa, que ha fichado a Federico Jíménez Losantos para su tertulia mañarea y ha ampliado horario, gana a Susana Griso y eclipsa el debut de Ana Pastor en 'Los Desayunos'.
(PD).- La ex corresponsal de TVE en Asia-Pacífico Rosa María Calaf no se incorporará al Programa de Ana Rosa, que empieza en Telecinco este lunes con horario adelantado a las 9,00 horas.
Los británicos ya no podrán ver más "Gran Hermano". Channel 4, la cadena que emite este 'reality show' hasta la fecha, pretende deshacerse de él argumentando fundamentalmente razones "creativas".
Es mucho mejor que trabajar. No sólo por la comodidad o por las pequeñas ventajas que suele traer aparejado que la gente reconozca su faz, a fuerza de verla en la pequeña pantalla. El chollo de verdad es el sueldazo que se llevan por "mamonear" un rato y gritar desaforadamente en un plató, desgranando miserias, divorcios, dolores y penas de unos cuantos famollisos.
Un 14% de los jóvenes españoles ni estudia ni trabaja y eso que el informe, realizado por la OCDE, se realizó en 2006 cuando aún no había crisis. El 25% de este grupo inactivo dejó de estudiar después de la Enseñanza Obligatoria. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico cree que la solución está en darles otra oportunidad de formación.
La Fundación del Español Urgente (Fundéu) recomienda que en los medios de comunicación en español no se emplee la palabra patología como sinónimo de enfermedad.
Se mire por donde se mire, en España hay un creciente pasotismo por la formación de los trabajadores y, lo que parece más chocante, por la de los parados.
La Fundación del Español Urgente (Fundéu) recuerda que en los medios de comunicación en español no debe emplearse la palabra doméstico con el sentido de nacional, interior o interno.
El Tribunal Supremo (TS) ha condenado al colegio valenciano San José Religiosas Escolapias a indemnizar con 45.000 euros a los padres y a la hermana de una niña de seis años que murió como consecuencia de un golpe que se dio en la cabeza cuando cayó al suelo tras ser empujada por otro niño durante la hora del recreo.
Un profesor sufrió quemaduras graves y 13 estudiantes de la Universidad de Ho Chi Minh resultaron heridos en un ataque con ácido realizado por un ex alumno molesto por suspender un examen de inglés.
Ante el inminente inicio del curso escolar y las complicaciones que la gripe A está presentando en las mujeres embarazadas, el Sindicato Independiente de Profesores (ANPE) reclamó ayer que las profesoras embarazadas dispongan de un permiso excepcional hasta que esté disponible la vacuna de la gripe A.
Escribe Arturo Pérez Reverte en su columna del XL Semanal que uno comprende que tiene que haber tontos, como tiene que haber de todo" "Me refiero al tonto social, o sea. Al que normalmente llamamos tonto del haba. Al imbécil de andar por casa. De diario. Son criaturas de Dios, como dijo San Francisco del hermano lobo, si es que lo dijo, y tampoco es cosa de pasarlos por el lanzallamas. O de pasarlos sin más".
Tienen tanto derecho a existir como cualquiera. Incluso un tonto evidente, lustroso, bien cebado, de esos que da gloria verlos, tipo cuñado Mariano, hace su papelito en determinados lugares. Decora el paisaje. Sobre todo si, como ocurre a menudo, no tiene conciencia de lo tonto que es. O de lo que puede ser si se lo propone, en plan película de superación deportiva americana, con el entrenamiento y el esfuerzo adecuado.
Y es que un tonto en condiciones, situado en el lugar idóneo, el trabajo, la vida cultural, la política, completa la vasta y asombrosa obra de la Naturaleza. La armonía del Universo. Enriquece la vida, para que me entiendan. Sirve como referencia. Como tontómetro del entorno y como brújula para los demás. Por eso siempre he sido partidario de tener un tonto a mano. No demasiado cerca, ojo.
Un tonto es como las escopetas: lo carga el diablo. Pero tenidos a distancia y bajo control razonable, se aprende mucho observándolos. La pega principal es que el tonto tiene una asombrosa capacidad reproductora. Se multiplica como una coneja. Y al menor descuido, te rodea como al general Custer.
Ciertos ambientes, sobre todo los políticamente correctos, le son en extremo favorables. Y si además se trata de un tonto de aquí, español, con todos los complejos, inculturas, envidias y estupidez congénita propios de esta nacionalidad esplendorosa y autosatisfecha de la que gozamos, para qué les voy a contar.
Si España exportara tontos al extranjero –a veces lo hace, pero sin organización ni método– seríamos la primera potencia mundial. Los tontos españoles son tontos conspicuos, de pata negra. Matizo, a fin de no avivar talibanismos feminazis: los tontos y las tontas. Para qué voy a mentir: en el fondo me hace ilusión.
Si el tonto español desapareciera como especie, la cosa sería tan lamentable como la desaparición del toro de lidia, o la del tertuliano radiofónico que con la misma soltura analiza un resultado electoral que la teoría de campos de fuerza de Maxwell.
Una de nuestras señas de identidad nacional se iría a tomar por saco. Cuando los últimos vínculos trimilenarios que unen a nuestra ruin tropa se aflojen del todo, y castellanos, catalanes, vascos, andaluces, inmigrantes y demás vayamos cada uno a nuestro aire, como realmente nos pide el cuerpo, sólo habrá dos cosas que nos sigan manteniendo unidos: el fútbol y lo tontos del ciruelo que somos, o que podemos llegar a ser cuando la Historia, la sociedad, la tele, la moda de turno, nos dan la oportunidad. Que suelen dárnosla.
En tal sentido, me preocupaba que las universidades españolas quedaran al margen del asunto. Perdieran el tren, para entendernos. A fin de cuentas, en sitios así lo que menudea es la inteligencia, la cultura y cosas por el estilo, y a la idiotez se le supone sólo un carácter mínimo, testimonial.
Pero la Universidad de Zaragoza acaba de tranquilizarme mucho. El que más y el que menos prevé el futuro siniestro que espera a los universitarios españoles, y sabe que cuanto tiene que ver con progreso, innovación, ampliación de titulaciones, investigación, calidad en la docencia y nuevas tecnologías recae exclusivamente sobre el esfuerzo individual y el sacrificio de un profesorado que cobra menos de 2.500 mortadelos al mes, y eso cuando tiene 20 años de antigüedad.
Con este paisaje, la última iniciativa de la docta institución cesaraugustana, de cara al próximo curso, ha sido apadrinar una campaña que, bajo el título Nombrar en femenino es posible.
¡Inténtalo!, y con los nombres y símbolos bien a la vista de la Universidad –cátedra sobre Igualdad de Género, nada menos– y del Gobierno de Aragón, que supongo soltaron la viruta apropiada, reparte a troche y moche folletos de cuatro páginas a color, para que los jóvenes universitarios zaragozanos dejen de invisibilizar a las mujeres mediante deliciosas construcciones en la línea del tópico habitual: el ser humano en vez del hombre, el alumnado sin empleo en vez de los estudiantes desempleados, profesionales en régimen laboral autónomo en vez de trabajadores autónomos, y otros brillantes hallazgos al uso. Con la siguiente –y confusa– afirmación final, que transcribo literalmente en toda su espléndida y analfabeta incongruencia gramatical: «Seguro que, con la práctica, prestas más atención al lenguaje y usas términos para que todos y todas seamos visibles en el discurso».
Por eso digo que estoy tranquilo con lo de las esencias. No hay como la estupidez institucional, con cátedra incluida, para asegurar el futuro. Y el nuestro está garantizado. Tenemos tontos y tontas para rato y para rata.
Miércoles, 9 de septiembre - Actualización: 11:27